jueves, 13 de enero de 2011

Si buscas una dirección no le preguntes a un católico



El Papa dice que el  purgatorio no es un  lugar del espacio sino un fuego  interiorBenedicto XVI dice que es "un  fuego interior que  purifica el alma del pecado"  



El  Pontífice hizo estas manifestaciones ante  unas nueve mil personas  que asistieron en el Aula Pablo VI a la audiencia  pública de los  miércoles, cuya catequesis dedicó a la figura de santa Catalina  de  Génova (1447-1510), conocida por su visión sobre el   purgatorio.
 


Benedicto XVI señaló que Catalina de Génova en su   experiencia mística jamás hizo revelaciones específicas sobre el  purgatorio o  sobre las almas que se están purificando, frente a la  imagen de la época que  lo representaba siempre ligado al espacio.  "El purgatorio no es un elemento de  las entrañas de la Tierra, no es  un fuego exterior, sino interno. Es el fuego  que purifica las almas  en el camino de la plena unión con Dios", afirmó el  Papa.
 

El  Obispo de Roma añadió que la santa no parte del más allá para  contar  los tormentos del purgatorio e indicar después el camino de la   purificación o la conversión, sino que parte de la "experiencia  interior  del hombre en su camino hacia la  eternidad".

Benedicto XVI añadió  que el alma se presenta  ante Dios aún ligada a los deseos y a la pena que  derivan del pecado  y que eso le imposibilita gozar de la visión de Dios y que  es el  amor de Dios por los hombres el que la purifica de las   escorias del pecado.


El Pontífice invitó a los fieles a  rezar por  los difuntos para que puedan gozar de la visión de Dios y  les exhortó a la  caridad y a prestar una mayor atención hacia los  pobres y más  necesitados.



El paraíso, el purgatorio y el  infierno han  preocupado a lo largo de la historia tanto a los  fieles como a los papas y así  Benedicto XVI, el Papa teólogo, afirmó  en 2007 que el infierno, "del que se  habla poco en este tiempo,  existe y es eterno para los que cierran su corazón  al amor de  Dios".
 


Su antecesor, Juan Pablo II, coincidió con Ratzinger   en que el purgatorio existe, pero que no es "un lugar" o "una  prolongación de  la situación terrenal" después de la muerte, sino  "el camino hacia la plenitud  a través de una purificación  completa".



El Papa Wojtyla también  aseguró durante su  pontificado que tanto el paraíso como el infierno no son  lugares  físicos, sino estados del espíritu. Según Juan Pablo II, las imágenes   utilizadas por la Biblia para presentarnos simbólicamente el  infierno deben  ser interpretadas correctamente y "más que un lugar,  es la situación de quien  se aparta de modo libre y definitivo de  Dios". Del paraíso aseguró que existe,  pero que no es "ni una  abstracción ni un lugar físico entre las nubes, sino  una relación  viva y personal con Dios".
 


Esta noticia ha salido hoy en todos los medios de comunicación, no sé si es un descubrimiento, un invento, una moda o simplemente otro de los engaños de la iglesia católica, si bien es cierto que es un tema del tiempo de la inquisición, parece que muchas personas viven en el oscurantismo, no saben que la biblia ya está disponible al público y que en ella podemos encontrar la ruta al cielo, es obvio que el Papa no sabe como llegar al cielo y confunde a sus seguidores con sus ideas poco claras, pero Dios es muy claro en cuanto al  tema, existe un cielo para sus hijos y un infierno para todos los demás.
 


Salomón, el autor de Eclesiastés, era un hombre extremadamente rico (Eclesiastés 1:12. Él trató de encontrar el cielo en la tierra y tuvo los medios para vivir con todo el lujo que podría haber deseado 2:1-10. Pero no estaba satisfecho. Tan desilusionado estaba de la vida que la describió con tan sólo una palabra: «vanidad». Y tan sólo en el capítulo dos repitió la palabra ocho veces. Mientras veía la vida «debajo del sol» 2:18, se sentía vacío e insatisfecho. Todo su esfuerzo era inútil a la larga. Llegaría un día cuando tendría que renunciar a todas sus posesiones y dejarlas a otra persona v.18.
 


Si eres un hijo de Dios, puedes esperar la promesa de Cristo de un hogar celestial que Él ha ido a preparar Juan 14:2. Esa es la razón por la que Pablo aconsejó a los que disfrutan de lo que Dios ha dado: «Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra» Colosenses 3:2. 
 

No trates de encontrar el cielo en la tierra. No lo lograrás; ¡no importa cuánto te esfuerces en buscar!

No hay comentarios.:

Publicar un comentario