Que gran bendición es trabajar en Tu obra, Dios; hay momentos difíciles en los cuales quizás se piense hasta "¿por qué estoy aquí?... Su gran misericordia me tiene aquí. Cuando vemos el crecimiento espiritual de nuevos convertidos, la formación de líderes, cuando sientes que el trabajo en la obra se aliviana porque no estás solo... vale la pena tanto dolor, cansancio, malos tratos y hasta tener poco o a veces nada en tu alacena. Sí vale la pena porque la verdad nada he hecho para merecer la salvación, nada he hecho para merecer el privilegio de ser tu siervo.
Alabo a mi Dios por darme a un grupo de trabajo en la iglesia tan especial, un grupo que entiende: "tu trabajo no es en vano", lo hacen sin el interés de recibir algo a cambio, saben que su trabajo es para el Señor... y ... ¡no es en vano!
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