lunes, 8 de noviembre de 2010

El corazón alegre hermosea el rostro Prov. 15:13 a

Todos estamos de acuerdo en esta verdad, ¿a quién no le gusta ver un rostro sonriente? Pero seamos sinceros, no siempre podemos sonreirle a la vida, los problemas existen y justo cuando pensamos que las cosas son tan malas que no pueden empeorar, zas!!!! Empeoran…

Y pensamos ¿dónde está Dios? He perdido la esperanza, pues déjeme decirle que usted es una persona bendecida, sí, leyó bien, bendecida, no es posible producir una esperanza auténtica; en realidad lo que a perdido son sus ilusiones y sus expectativas irreales cargadas de deseos, la verdadera esperanza no es una capacidad generada a nivel humano, la esperanza es un don que está ligada de forma inseparable con el donador, usted necesita a Dios más que soluciones a sus dificultades, cuando experimente una relación íntima con Él la esperanza será uno de los resultados más hermosos. Una esperanza firme y duradera no es un deseo aleatorio y pasajero de que Dios actúe a favor suyo, en lugar de ello, es una confianza definitiva de que Él es su vida, ahora y para siempre, que no hay nada en la vida o la muerte que pueda separarnos del amor de Dios” (Rom. 8:38-39)

Podemos ver un gran ejemplo en la vida de Jeremías, él expresa claramente la soledad que podemos llegar a experimentar “oh esperanza de Israel, guardador suyo en tiempo de aflicción, ¿por qué te has hecho como forastero en la tierra y como caminante que se retira a pasar la noche?” (Jer. 14:8) hágase un favor lea el libro de Jeremías y encuentre la respuesta a su aflicción, descubra, como Jeremías, la respuesta de Dios ¨Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz y no de mal, para daros el fin que esperáis (Jer. 29:11) Una vez que encuentre esta comunión con Dios se dará cuenta que esto es algo que se debe actualizar, reactivar y renovar cada día “Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad” (Lamentaciones 3:23)

Lo que sea que la vida nos dé o nos quite es una bendición si rompe los lazos de las esperanzas vanas que nos decepcionan constantemente, con el fin de experimentar una esperanza suprema, que es tan segura como el Señor mismo, a partir de hoy contamos con un devocional diario para que podamos estar cerca de la fuente inagotable de bendiciones y esperanza, sé que va a ser edificante.


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